El cierre del ejercicio contable es el proceso mediante el cual se da por terminado un período contable (habitualmente el año calendario) y se preparan los estados financieros definitivos, dejando la contabilidad lista para iniciar el ejercicio siguiente.
Entre los pasos típicos están: verificar que el Balance de Comprobación esté cuadrado, aplicar la corrección monetaria si corresponde, revisar y ajustar provisiones (vacaciones, indemnizaciones, incobrables), completar las notas a los estados financieros, y finalmente generar el asiento de cierre que traspasa el resultado del ejercicio a patrimonio.
Un cierre bien hecho es también la base para declarar el F22 en abril con confianza — errores no detectados en el cierre suelen aparecer después como observaciones del SII o diferencias difíciles de explicar.
MUERMO Contable exige validar la corrección monetaria antes de permitir el cierre del ejercicio, evitando cierres incompletos.